FOTOGRAFIAS

POR FALTA DE ESPACIO, SE HAN SUPRIMIDO MUCHAS FOTOS DE LAS CRÓNICAS , AUNQUE PERMANECEN LOS TEXTOS.

sábado, enero 27, 2007

Ruta de senderismo de nieve por Alcublas


Lo siento mucho por los que, habiendo dicho que vendrían, no vinieron, seguramente por los pronósticos apocalípticos del tiempo. ¡ Hombres y mujeres de poca fe!.¿No os dije que haría un buen día y que se podría hacer la excursión ?
Lo que no se cumplió fue lo ir a La Salada. Como podréis observar en las fotos, en Alcublas había ya, tal cantidad de nieve, que no hizo falta irse más lejos. Plantados en el pueblo, la primera faena fue ponerse botas, polainas, abrigos, gorros, etc. El frío era fuerte, pero el despeje del cielo, hacía prever una mejora sustancial de la meteo. La idea era hacerse un cafetito calentito en el bar, pero la fumera que había dentro del local, hizo salir a escape al respetable


Sin café ni nada, emprendimos la “Ruta de los Nevateros” ( nunca mejor dicho). Era el camino que utilizaban los negociantes de la nieve, para bajar el hielo desde La Bellida hasta Valencia. La pista, siempre marcada por un par de roderas de 4x4, nos fue acercando hasta la Masía de Las Dueñas. Entretenida conversación sobre el nombre del lugar, Que si convento, que si lupanar ( en caso de desconocimiento de la palabra, consúltese el diccionario). Al final, ni lo uno ni lo otro.
Un excelente lugar donde almorzar al carasol y con abundante “calentito ( vino, coñac, infusiones, etc).La cercana fuente de las Dueñas fue el siguiente objetivo. ¡Cualquiera bebía agua!.


Decidimos seguir hasta La Cueva Sabuquera. Allí fue lo mejor de la excursión. La abundantísima nieve cubría no sólo la pista, sino incluso el ramaje de los árboles. Fueron las risas el jugar a tirar la nieve de los pinos y más de uno llevó, en el pecado, la penitencia, encaneciéndose repentinamente.


Sin tener clara la vuelta, continuamos subiendo hasta llegar al desvío en el que tuvimos que decidir, si regresábamos por el mismo camino, o si subíamos el collado y nos derrumbábamos hacia Alcublas. El personal optó ( afortunadamente) por la segunda opción y bajamos tan ricamente por la senda de los nevateros, admirando sus profundas rodadas en la dura piedra. La vista era impresionante. Al fondo refulgía el mar. La sierra de Espadán, blanca y radiante. La Calderona, más blanca y más radiante. Alcublas, tan nevada que era casi invisible. Al fondo del horizonte, el majestuoso Peñagolosa.


Sin duda, una de las mejores cosas de la ruta fueron estas inmensas panorámicas. Poco a poco, cuidando no pisar el hielo, nos fuimos acercando a Alcublas, donde llegamos a una hora no demasiado tardía, teniendo en cuenta que habíamos empezado a caminar a las 9. Quítate los goretex, las polainas, los guantes, los gorros y demás parafernalia. Los besitos, abrazos, saludos y ¡ hasta otra!.

1 comentario:

  1. Anónimo11/07/2008

    Hola, estoy preparando una ascursion, y creo que lo que esactamente busco es esta, si lee este comentario, porfavor hagamelo saber a: didacdfg@gmail.com


    en cuanto reciba el e-mail que me lo confirme me pondre en contacto


    gracias

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